Un tweetup en el Memorial de Neuengamme

El pasado 1 de septiembre se conmemoraba el comienzo de la invasión de Polonia por parte de la Alemania nazi en 1939. Así comenzaba la segunda guerra mundial. En el Memorial del Campo de Concentración de Neuengamme (Hamburgo), se reunía una delegación polaca para recordar con una ceremonia religiosa a los polacos asesinados en ese lugar por las SS. De forma paralela, y sin la intención ni la posibilidad de hacer sombra a la ceremonia, el memorial había invitado a unos pocos twitteros a hacer una visita del terreno a modo de tweetup.

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La idea de un tweetup es bastante sencilla. Se llama a un grupo de twitteros y se les pide que actualicen sus cuentas relatando la actividad que se está realizando. En este caso, una visita al terreno de un antiguo campo de concentración. En el mejor de los casos, el resultado es que los twitteros se relacionen entre sí y compartan seguidores. Estos últimos seran capazes de, siguiendo el hashtag del evento (en el caso que nos ocupa, #Neuengamme), hacerse una idea sobre el tema utilizando los puntos de vista de varios twitteros. Al mismo tiempo, la institución que organiza el tweetup recibe publicidad y las opiniones y el análisis de los twitteros. Desde mi punto de vista, se trata de una manera muy útil de utilizar Twitter, en la que las tres partes que participan (institución, twitteros y seguidores) salen ganando.

El único problema que tiene un tweetup para una institución cultural en Alemania procede del medio en sí. Twitter no es una red social demasiado popular en este país. De hecho, su uso sólo es especialmente extendido entre ciertos sectores sociales. La gente que trabaja con medios de comunicación y en la cultura si que lo utiliza bastante. De ahí que , al menos en Alemania, Twitter sirva más para mantener contactos profesionales que para acceder a un publico más ámplio. Aún así, este no es motivo para dejar a un lado ni a dicha red social, ni al tweetup como evento. Esto es así, aunque sólo fuese por que las tendencias en la utilización de redes sociales son de todo menos estáticas.

Sería exagerado decir que el tweetup en Neuengamme fue un gran éxito. Pero antes de criticarlo hay que tener en cuenta una serie de factores. El primero y más importante es que se trató de un ensayo: ni el Memorial había organizado un tweetup con anterioridad, ni ningúno de los twitteros tenian experiencia con el sistema. Todos sabíamos que se trataba de un experimento, y esto condujo a que ambas partes no pudiesen estar del todo bien preparadas.

Pero para eso están los ensayos: para aprender. Y si esto fuese lo único que hubiesemos hecho durante dos horas en el antiguo terreno del campo, ya habría merecido la pena. Pero hubo más que mera experimentación. Y esto pese al otro gran problema de la tarde: desafiando las previsiones metereológicas, a penas paró de llover a cántaros durante la visita. Estás no eran las mejores condiciones para usar nuestros teléfonos y nuestras tabletas. Las fotos que ven en esta entrada fueron tomadas durante los pocos momentos en los que llovía menos o en las escasas partes de la visita que se hicieron bajo techo.

Pese a las malas condiciones pudimos aprender bastante. Lo que hay que agradecer a Iris Groschek, pedagóga del Memorial y organizadora del tweetup.  En mi caso, aprendí especialmente sobre las posibilidades y limitaciones de Twitter como medio. Pero también sobre la historia de un Campo de Concentración y la de un Memorial que son especiales por varios motivos. Sobre esto último no quiero extendreme ya que en el futuro publicaremos un artículo más extenso sobre Neuengamme en este blog. Sólo quiero hacer un par de apuntes. De entre los torturados en el campo, sólo menos del 10% eran alemanes, lo que lo convierte claramente en un lugar para recluir extranjeros.

Sea este el motivo o no, el campo cayo en el más absoluto de los olvidos por parte de las instituciones. De hecho, sería reciclado como carcel. Esta carcel, innaugurada en 1948, no cerraría sus puertas para dar paso al memorial hasta el 2006. Sirva esto como ejemplo de que, si bien la situación de la Memoria Histórica en Alemania es mejor que en otros paises, sigue habiendo puntos oscuros que son una verguenza.

La ventaja de que el Memorial sea tan nuevo es que la manera en que trata el terreno se basa en décadas de experiencia en como abordar la musealización de estos sitios del recuerdo. La reconstrucción simbólica del terreno es respetuosa pero clara. La información que debe emanar del sitio es transmitida con fuerza pero sin teatralidad. Incluso se puede caminar por el terreno obteniendo informaciones adicionales en forma de fotos de la época con una aplicación móvil que el Memorial ha hecho programar (diponible para IOS y para Android). En si, se trata de un sitio que no debería faltar de ninguna visita a Hamburgo. Es accesible por transporte público y ofrece un contraste importante frente a la Perla del Elba, como algunos llaman a dicha ciudad.

Pueden seguir al Memorial de Neuengamme en Twitter bajo @GedenkstaetteNG.

 

Header: Damián Morán Dauchez – Memorial de Neuengamme, Hamburgo 2015

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