La nacionalidad española de los sefardíes y la extensión de la Memoria Histórica

La noticia fue anunciada el 22 de noviembre del 2012: el Gobierno de España se disponía a modificar la normativa que regula la nacionalización de los herederos de los judíos que fueron expulsados de los reinos de Castilla y Aragón en 1492, los sefardíes. La legislación que sigue siendo vigente según escribo estas líneas, y que data de 1982, exigía a los aspirantes el haber residido durante un mínimo de dos años en España para pedir la nacionalidad y no ofrecía la posibilidad de tener la doble nacionalidad. El tiempo pasó y hasta el 7 de febrero de 2014 no existía un proyecto de ley concreto. Ahora, este deberá ser aprobado por el parlamento, tras recibir posibles enmiendas.

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Pero el proyecto de ley ha desatado una cierta euforia – teñida de escepticismo – entre las comunidades sefardíes, especialmente en el estado de Israel. Esto ha llevado a que este proyecto de ley haya sido noticia tanto en la prensa nacional como en la internacional (en El Mundo o El País, pero también en el Jüdische Allgemeine, Die Welt, Le Monde, The Telegraph o el portal de la agencia Reuthers, por citar unos ejemplos). Durante el periodo de expectación entre el anuncio de la ley y su futura, supongamos y esperemos, aprobación ha dado lugar a mucha impaciencia y a una peculiar serie de artículos del periodista estadounidense con raíces sefardíes Josh Nathan-Kazis bajo el título “My spanish inquisition” (Mi inquisición española). El proyecto de ley ya ha empezado a generar un amplio debate, que seguramente perdurará hasta bien después de haberse tramitado la última petición de nacionalidad de un sefardí.

Pero no pretendo debatir aquí a fondo esta actuación del gobierno español (en los comentarios sí, si así lo desean). Personalmente me parece tan acertada como sorprendente debido al desdén que muestra el ejecutivo actual hacia las víctimas de crímenes históricos. Y, sin embargo, esto me ha hecho meditar sobre una cuestión general relativa a la Memoria Histórica: cuánto puede o debe esta durar.

La Memoria Histórica es un fenómeno intrínsecamente ligado a la cultura. El término es muy reciente, pero todo grupo humano genera una cultura (o, al menos, una subcultura) y posee como tal una Memoria Histórica. Esto se puede aplicar desde a un grupo de amigos a una unidad familiar, hasta una entera civilización. Como la cultura – o, más concretamente, a la vez que esta – la Memoria Histórica sufre modificaciones con el paso del tiempo y puede caer en el olvido o quedar fosilizada y expuesta a interpretaciones históricas con la disolución del grupo humano a la que pertenecía.

La vigencia de la Memoria Histórica iría así de la mano de la existencia del grupo humano al que pertenece. Si, como en muchos casos, esta Memoria tiene el objetivo último de que se reparen ciertas injusticias o incluso crímenes históricos, se pueden dar diversas situaciones. Antes de tratarlas quiero exponer, pese a que es obvio, que me acerco al tema apoyado en la Declaración Universal de los Derechos Humanos, como guía de nuestras sociedades.

En todos los casos, como las víctimas del terror de los nazis y sus colaboradores repetían incluso antes de que este terminase, el objetivo de la Memoria Histórica es que los crímenes e injusticias se hagan públicos y no caigan en el olvido. Alcanzado este punto, se aspira a restablecer la justicia. Si los criminales siguen presentes, sean estos individuos o grupos políticos (en el sentido más amplio del término), se exige que estos sean juzgados.

Pero si el crimen en cuestión no es tan reciente pero sigue habiendo herederos más o menos recientes y más o menos directos de los criminales, es lógico exigir reparaciones. Estas pueden incluso pasar a ser una piedra fundacional para la cultura de los herederos en cuestión, como es en parte y debería ser más a menudo la postura de la República Federal Alemana frente al Holocausto. El problema es que estas reparaciones suelen ser contempladas por quienes deberían aplicarlas (los herederos antes mencionados) como un lastre, el pago de una deuda de la que a uno le cuesta reconocer la culpa. Si bien pudiese haber casos en que así sea, en general no se trata de pagar o de humillarse. Tampoco de resucitar odios y conflictos.

Todo lo contrario: se trata, como dice el término, de reparar. Se trata, en general, de la posibilidad de mejorar y ampliar la propia cultura y la propia sociedad de la que esta procede. Resumiendo: la herencia de una injusticia histórica es una vergüenza cultural, la reparación de esta, un firme cimiento para una sociedad.

En el caso de la concesión de la nacionalidad española a los sefardíes, y superando las dificultades institucionales y jurídicas que esta pueda conllevar, estamos hablando de un caso claro de enriquecimiento de nuestra sociedad. Los sefardíes existen como grupo. Su cultura ha sobrevivido 500 años de expulsión, y con ella su Memoria Histórica. El estado español actual puede no ser los reinos de Castilla y Aragón de finales del siglo XV, pero reparar la expulsión de los sefardíes no lo pone en ningún peligro. Y no estaría de más que el término “ladino” se aplicase en el habla popular para designar un dialecto en vez de como insulto.

 

Header: Angelika Schoder – Frankfurt, 2016

4 Antworten auf „La nacionalidad española de los sefardíes y la extensión de la Memoria Histórica“

  1. Solo quiero hacer un apunte, el ejecutivo sigue sin preocuparse por los sefardíes o por la memoria histórica, lo único que busca con medidas como esta o con el Plan Intensivo de Nacionalización es aumentar la población española para que estadisticamente no perdamos población. Se están dedicando a regalar la nacionalidad española para ocultar a la vista de los datos estadísticos el fuerte aumento de la emigración, la cantidad de población que está perdiendo el país, en su mayoría joven y cualificada.

    1. Quiero agradecerle en primer lugar que haya leido y comentado la entrada.
      Como ya escribí arriba, no era mi intención comentar en el texto los motivos del gobierno para impulsar esta ley – ya que esto se saldría un poco de la temática de este blog. Y, como también escribí, me alegro de hacerlo a raiz de su comentario.
      Primero, he de darle la razón en que el actual ejecutivo no ha mostrado en general más que despreocupación o incluso desprecio hacia las víctimas de crímenes históricos. Y, en los casos en los que ha habido conmemoración, no ha podido hacerse de manera sensata (ya comenté en esta entrada: http://musermeku.hypotheses.org/959).
      Bien podría ser que la razón práctica para ofrecer la nacionalidad a los sefardíes sea ocultar o suavizar las estadísticas causadas por la llamada fuga de cerebros. De hecho, aunque no sea ni el más cualificado ni el más joven, formo parte de la emigración a la que Usted se refiere. A demás, la mayoría de los sefardies que se acojan a esta ley, lo harán posiblemente sin tomar una residencia permanente en España. Como ha venido sucediendo con la ley similar en Polonia, esta segunda nacionalidad se suele tomar por motivos simbólicos o como comodín. Que conste aquí que ambos supuestos me parecen perfectamente razonables.
      Otro motivo que se me ocurre para este proyecto de ley también sería estético: el gobierno español estaría otorgando derechos, y no sólo quitandolos o restringiendolos. Viendo la repercusión que ha tenido la noticia en los medios internacionales, parece que esto está empezando a tener efecto (se verá definitivamente cuando la ley se apruebe y empiece a aplicarse). Incluso podríamos ir más lejos con las conjeturas y suponer – con cierta mala fé – que el actual ministro de justicia tiene una tendencia narcisista a querer „hacer historia“ y definir el destino de las gentes. Pero, no conociendole personalmente, esto no puede ser más que una conjetura – con cierta mala fé.
      A menos que alguién tenga algo más que añadir…

  2. completamente de acuerdo, yo también soy parte de la nueva ola de emigración española ya que resido en Reino Unido desde 2012. Actualmente estoy llevando a cabo un estudio sobre la emigración española hacia el Reino Unido para mi universidad de España, y buscando información sobre las leyes que el gobierno está adoptando recientemente y que pueden estar relacionadas con el fenómeno que pretendo estudiar he dado con tu artículo. Personalmente considero importante que se difunda este tipo de información y que cada uno se forme su propia opinión tendiendo en cuenta todos los factores. Un saludo.

    1. Disculpe el haber tardado tanto en moderar su comentario. Precisamente ayer salió el tema de la fuga de cerebros en una discusión con un profesor de sociología alemán. Es un tema que me interesa mucho. Me alegraría si pudiese avisarme cuando publique algún resultado de su estudio. Como mínimo lo divulgariamos con nuestra cuenta de Twitter. Saludos desde Alemania.

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